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Seguramente, algún día habrás sentido que luego de comer muchos dulces en el desayuno -carbohidratos de alto índice glucémico-, luego de un muy corto tiempo reaparece la sensación de hambre.

No te sientas raro, es algo que podría decirse normal.

Hace unos años ya, el Dr. David S. Ludwig, Director del programa contra la obesidad del Children´s Hospital en Boston, efectuó un estudio sobre la forma en que el desayuno  influía en la intensidad del hambre que sufrían horas mas tarde.

A tres grupos de adolescentes con sobrepeso les sirvieron desayunos y almuerzos  que sumaban cada uno exactamente el mismo número de calorías que los demás.

La diferencia era el índice glucémico  (IG) de los alimentos que lo componían:

– La comida de alto índice glucémico era avena instantánea con 64% de hidratos de carbono, 16% de proteínas y 20% de grasas, o sea, rica en hidratos de carbono y baja en grasas.

-La comida de índice glucémico intermedio tenía la misma composición que la anterior, pero con una avena menos procesada, ya que mantienen intacta su estructura y se digieren más lentamente, por lo que su índice glicémico es más bajo. 

– La comida de bajo índice glucémico no contenía almidón; era una omelette de verduras con frutas, que tienen un contenido de macronutrientes más bajo y diferente; en cambio, la intermedia y la alta tenían igual cantidad de macronutrientes.

Como parte de este estudio, en las 5 horas posteriores se les dio libre acceso a la comida que quisieran comer y se realizaron entrevistas con cada grupo, los resultados fueron interesantes.

Al analizar la respuesta de las personas con acceso libre a la comida se pudo ver que los participantes que ingirieron alimentos con alto índice glucémico comieron mucho más, que los que recibieron las otras dos comidas de prueba.

La diferencia fue de 600 kcal y si se mantuviera, aunque sólo fuera una fracción de esa cifra, en forma regular, podría explicar en parte por qué algunas personas se vuelven obesas y otras no con los patrones nutricionales prevalecientes.

El consumo de comida después de la comida de alto  en IG fue de 53% mayor;que la comida a medio IG y un 81% mayor que la comida de bajo IG .

CONCLUSIONES:

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El abuso del consumo de alimentos con alto índice glucémico tendría  efectos directos en  nuestro apetito y por lo tanto puede ser causal de sobrepeso, debiendo ser restringidos y reservados para los momentos del día adecuados,  en base a nuestras necesidades de entrenamiento.

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