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Perderse un entrenamiento, es una circunstancia que pocos corredores pueden evitar.

Enfermedades, lesiones, cuestiones climáticas, compromisos sociales y desmotivación son algunas de las típicas razones por las que se suelen sacrificar los entrenamientos.

Mientras que saltarse un entrenamiento no es grave, la repetición de este tipo de conducta puede afectar tu rendimiento y puede ser el síntoma de que algo no anda bien.

Por ello, te recomendamos que el día que estés a punto de faltar a un entrenamiento, te hagas las siguientes preguntas que te ayudarán a decidirte:

1.- ¿CUANTO HAS ENTRENADO ESTA SEMANA?

A la hora de decidir si te conviene faltar a un entrenamiento, es importante que mires hacia atrás y analices la cantidad  y calidad de los entrenamientos de los últimos días.

A partir de allí, podrás decidir qué es lo mejor para tí: si has tenido una buena y dura semana de entrenamiento y tu cuerpo te pide un descanso; escúchalo.

Si por el contrario, has tenido una semana en la que te has salteado muchos entrenamientos o los has sufrido en demasía, quizás no solo sea el momento de saltarte el entrenamiento sino también analizar qué te está sucediendo (el sobreentrenamiento puede ser una alternativa).

2.- ¿PERDER EL ENTRENAMIENTO VA A AFECTAR TUS OBJETIVOS?

Teniendo en cuenta tus objetivos (corres para adelgazar, estás entrenando para una carrera, etc), analizar si perder un entrenamiento afecta tus objetivos es importante.

En la mayoría de los casos, perder un entrenamiento esporádicamente, no tiene efectos en tu rendimiento general; el problema es cuando se convierte en un hábito.

Si al intentar responder esta pregunta, te das cuenta que no tienes objetivos; te recomendamos que te establezcas algunos.

3.- ¿HAY UN MOTIVO VÁLIDO PARA PERDERTE ESTE ENTRENAMIENTO?

En algunas oportunidades, perderse un entrenamiento es beneficioso para tí y deberías hacerlo sin culpa.

Si estás enfermo, lesionado y extremadamente cansado; tomarse un día extra de descanso suele ser lo mas recomendable.

La falta de motivación o de deseos de entrenar, no deberían ser considerados motivos válidos, pero sí signos a analizar. Si te falta motivación, quizás alguno de estos videos puedan ayudarte.

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Claro que siempre es importante recordar que correr debería ser un momento de alegría en tu día y no una obligación. 

4.- ¿PUEDES HACER ALGUNA MODIFICACIÓN PARA NO PERDERTE EL ENTRENAMIENTO?

Disminuir la intensidad o el volumen del entrenamiento, puede ser la solución cuando te sientes cansado o tienes otros compromisos que te impiden correr como tenías planificado.

Por ello, analizar si puedes realizar alguna modificación a tu entrenamiento puede ayudarte a no saltartelo y perderlo.

5.- ¿VAS A ARREPENTIRTE DESPUÉS?

En la mayoría de los casos, los corredores que se pierden un entrenamiento se arrepienten. 

Por otro lado, aquellos que tienen deseos de saltarse un entrenamiento y terminan realizándolo, se alegran de no haberlo perdido.

Analizar la forma en la que te sentirás después de saltarte un entrenamiento te va a ayudar a tomar la decisión correcta. 

Si analizaste las preguntas anteriores, y estás convencido de que la mejor decisión es quedarte en tu casa, hazlo sin culpa y disfruta de tu descanso; si crees que luego vas a sentirte mal, sal a correr inmediatamente.

Imagen flickr.com/photos/dalesrailphoto/6062247077

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