tendón de aquiles

¿Sientes dolor en el tendón de aquiles? ¿Te han diagnosticado tendinitis aquílea (o tendinosis aquílea?

En este artículo te contamos todo lo que tienes que saber sobre esta lesión: qué es, qué causa y como curar la tendinitis del tendón de aquíles.

TENDÓN DE AQUILES: LO QUE TIENES QUE SABER

El tendón de Aquiles es el tendón más grueso y más fuerte en el cuerpo humano y conecta los músculos de la pantorrilla con el dorso de tu talón.

El tendón de Aquiles comienza en la unión músculo tendinosa de los gemelos y el sóleo (los músculos de tus pantorrillas) donde es aplanado y luego se redondea a unos 4 cm de su inserción para finalmente, aplanarse de nuevo, expandirse e insertarse en la mitad de la superficie postero inferior del calcáneo (el hueso que forma tu talón).

El tendón de Aquiles es el responsable de trasmitir la fuerza de la contracción de los músculos que forman los conocidos gemelos (músculo gastrocnemio) y el soleo. Esta fuerza se traduce en el movimiento de flexión plantar del pie.

TENDINITIS AQUÍLEA: QUÉ ES

Aunque se suele hablar de «tendinitis aquílea o aquiliana», en realidad el término más correcto es tendinosis, debido a que no suele haber un componente inflamatorio, sino mas bien una degeneración.

La tendinosis es la degeneración del colágeno del tendón en respuesta a una sobrecarga crónica que le impide al tendón sanar y descansar.

Esta degeneración produce la pérdida de la fuerza del tendón y el aumento de su volumen, y por ello es tan importante saber prevenir y tratar a tiempo esta lesión.

Cuáles son las causas de la tendinitis aquiliana

La causa del dolor en el tendón de Aquiles, se asocia al sobreuso del tendón y a la incapacidad de éste, de soportar la carga mecánica.

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Mientras corres, prácticamente la totalidad de la fuerza generada al despegar en cada zancada se transmite por el tendón de Aquiles, y esta fuerza puede ser hasta tres veces tu peso corporal.

Este sobreuso del tendón de aquiles puede deberse a:

– FACTORES INTRÍNSECOS

– Disimetrías.

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– Hiperpronación del retropie.

– Sobrepeso.

– Isquiotibiales y/o gemelos muy potentes, acortados y con poca elasticidad.

Poca movilidad de tobillos

– Desajuste biomecánico.

– FACTORES EXTRÍNSECOS

– Sobreentrenamiento.

– Técnica de carrera deficiente.

– Subir cuestas.

COMO SABER SI PADECES DE TENDINITIS DEL TENDÓN DE AQUILES

La tendinitis aquílea suele comenzar a sentirse como una rigidez en el tendón que suele ir desapareciendo una vez que se entra en calor.

Si eres un runner, estas sensaciones pueden empeorar con el correr rápido o correr cuesta arriba; básicamente si continúas entrenando duro con molestias o dolor en tu tendón de aquiles, agravarás los síntomas.

Por ello y las diversas causas que pueden  provocar esta lesión, el diagnóstico de la tendinosis Aquílea requiere de una rápida y especial atención de un profesional médico.

Un buen examen conllevará a un correcto diagnóstico diferencial con otras patologías (como el Haglund, secuelas de fractura de la cola del astrágalo o patología reumática, calcificaciones, etc) y a la determinación del mejor tratamiento.

La exploración visual para ver alteraciones en la morfología del tendón; la exploración manual para determinar el punto de dolor y el balance muscular y articular; un estudio biomecánico de la marcha y la carrera aportará muchos datos acerca del origen de la patología.

Todo ello, apoyado por pruebas diagnósticas como la ecografía, resonancia magnética o radiografía son alternativas útiles para descartar otras causas que predisponen a esta tendinopatía.

COMO CURAR LA TENDINITIS DEL TENDÓN DE AQUILES

Una vez que te hayan diagnosticado con una  tendinosis Aquílea será el momento de definir el tratamiento, el que variará según el estadío en el que se encuentre la lesión y que será determinado por el sanitario.

Algunas de las posibilidades de tratamiento son:

– Terapia RICE: Reposo, hielo 15 minutos 3 veces al día, vendaje y elevación de la pierna.

– Trabajo excéntrico: Aquí un interesante ejercicio son las elevaciones de gemelos, donde deberías ubicarte en una escalera y realizar el ascenso con la pierna sana y el descenso con la pierna lesionada (MÁS ABAJO DE MOSTRAMOS LOS EJERCICIOS)

– Ortesis plantar

– Ejercicios de movilidad de tobillos

-EPI (electrolisis percutánea intratisular)

– Proloterapia

– Plasma rico en factor de crecimiento

Estos tres tratamientos se realizarán ecoguiados para aumentar significativamente su efectividad.

EJERCICIOS PARA LA TENDINITIS AQUILEA

Existen diferentes formas de recuperarse de una tendinosis aquílea, pero entre ellas destacan el fortalecimiento de los músculos de las pantorrillas mediante ejercicios excéntricos.

Para entender qué son los ejercicios excéntricos, vale decir que existen tres tipos de contracciones musculares: concéntricas, isométricas, y excéntricas.

tendinitis aquilea tratamiento

Una contracción concéntrica se produce cuando el músculo se acorta mientras genera la fuerza, mientras que la contracción excéntrica se produce cuando un músculo se alarga mientras está bajo tensión.

Por último, una contracción isométrica se produce cuando los músculos están resistiendo estáticamente (sin movimiento) una carga, como cuando haces una sentadilla contra la pared.

Ahora bien, respecto a la tendinosis aquílea y el uso de ejercicios excéntricos para su recuperación, en un interesante Estudio,   corredores que sufrían esta lesión fueron divididos en dos grupos.

Uno de los grupos realizó un plan de fortalecimiento mediante ejercicios excéntricos durante 12 semanas, mientras que el otro grupo realizó un tratamiento conservador que consistió en descanso, uso de anti-inflamatorios no esteroides, cambios de zapatillas o plantillas y  terapia física.

De la comparación entre ambos grupos surgió que aquellos corredores que realizar el programa de ejercicios excéntricos tuvieron muchos mejores resultados que el otro grupo.

Así, después de 12 semanas con ejercicios excéntricos, los 15 corredores pudieron volver completamente a su anterior rutina de entrenamiento  con un descenso significativo del dolor y un incremento de la fuerza de la pierna lesionada.

Sin embargo, aquellos que no realizaron los ejercicios excéntricos no solo no mejoraron sino que culminaron su tratamiento mediante cirugía.

La forma de utilizar los ejercicios excéntricos para recuperarse de una tendinosis aquílea fue mediante su realización dos veces al día, los siete días de la semana por doce semanas. 

Los ejercicios realizados fueron solo dos, en tres series de quince repeticiones  (3 x 15) cada uno.

Los ejercicios consistieron en la carga excéntrica de los músculos de las pantorrillas en un escalón (o similar) con pierna recta y flexionada.

El objetivo de los ejercicios que verás a continuación es muy simple, ejercitar excéntricamente tu pantorrilla lesionada y concéntricamente tu pantorrilla no lesionada.

Para ello, los participantes del Estudio realizaron elevaciones de pantorrillas con la pierna sana (fase concéntrica) y descensos de pantorrillas con la pierna lesionada (fase excéntrica).

excéntricos

En la Figura A, el descenso se hace con la pierna derecha (lesionada) en posición recta; mientras que en la Figura B, el descenso es con pierna flexionada.

ACLARACIONES

– Las pantorrillas lesionadas solo fueron ejercitadas mediante contracciones excéntricas. 

– La indicación fue que siguieran con los ejercicios aunque sintieran dolor, salvo que el dolor fuera incapacitante.

– Se indicó que cuando pudieran realizar el ejercicio de carga excéntrica sin dolor o molestia, aumentaran la carga mediante pesos externos (una mochila).

– En caso de requerir pesos extras se autorizó la realización de los ejercicios en máquina

Por último vale decir, que este Estudio no es el único que ha demostrado beneficios de los ejercicios excéntricos para personas que padecen de tendinosis aquílea. 

Sin embargo, algunos relatan que estos ejercicios serían mas efectivos en aquellos que sufren de tendinosis de la parte media del tendón de Aquiles (aproximadamente a los 2-6cm desde el extremo que conecta el calcáneo).

– Chronic Achilles tendinosis: recommendations for treatment and prevention. (Alfredson y Lorentzon)

– Eccentric training in patients with chronic Achilles tendinosis: normalised tendon structure and decreased thickness at follow up ( O¨ hberg et al)http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1724744/pdf/v038p00008.pdf

– Chronic Achilles tendon pain treated with eccentric calf-muscle training. (Fahlström et al) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12942235

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