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Saber a que ritmo corremos es importante para lograr el éxito en nuestros entrenamientos y competencias; correr muy deprisa antes de tiempo nos puede agotar  y dejar fuera de carrera; correr muy lento nos puede hacer perder segundos claves en la calificación final.

En líneas generales,casi todos los corredores pueden detectar fácilmente la máxima velocidad, en la cual llegan al límite y no pueden mantener por mucho tiempo. Asimismo, cuando trotamos a un ritmo mínimo, también nos resulta fácil reconocer la velocidad y mantenerla por un determinado período de tiempo.

Sin embargo, la apreciación sobre el ritmo de carrera presenta una mayor dificultad  y realmente es una habilidad que en menor o mayor medida los corredores poseen.

Esta habilidad puede ser mejorada con práctica y trabajo y para ello conocer  los cinco factores que alteran la percepción de la velocidad a la que corremos reviste una gran importancia, por lo que a continuación te los mostramos:

1.-Agotamiento mental

Estudios han demostrado que cuando nos sentimos estresados y agotados mentalmente la  percepción del esfuerzo físico  suele ser mucho mas elevada, por lo que es normal que si corres en estas circunstancias te sientas que estás corriendo mas rápido de lo que haces y se genere una percepción equivocada de tu velocidad.

2.- Fatiga Física

Los músculos duros y cansados seguramente te hagan sentir lento y torpe, y esto dificultará que hagas un juicio certero de tu ritmo. Para contrarrestar esto, la mejor solución es una adecuada entrada en calor para aflojar cada parte de nuestro de cuerpo.

3.- Tus contrincantes

Uno de los factores que mas influencia tiene en una carrera es correr entre tanta gente; ya que te dificultará darte cuenta  a que velocidad lo haces y corres el riesgo de dejarde llevar por la manada (ya sea o muy rápido o muy lento). La concentración será clave para sobrepasar los minutos iniciales – suelen ser los mas difíciles-; se consciente de como se siente tu cuerpo en cada paso que das.

4.- Factores climáticos

La lluvia dificulta mucho nuestra percepción, ni hablar del viento (sea en contra o a favor). El extremo calor o frío tambien puede alterar nuestra apreciación.

5.- La iluminación

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Uno de los factores de los que menos consciencia tenemos, la cantidad de luz  también nos afecta. Aunque no lo creas cuando se corre de noche puede sentirse que  corres mas rápido  de lo que realmente lo estás haciendo.

Imagen | David Hawgood 
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