corriendo

En una carrera o en un entrenamiento, siempre llegan los momentos difíciles donde la incomodidad y el agotamiento se mezclan.

En esos momentos, todo corredor tiene dos opciones: 1) dejar de presionar y hacerle caso a su cabeza que dice basta, o 2) seguir presionando y exprimiendo al cuerpo hasta llegar al límite.

Claro que para tomar esa decisión, será imprescindible diferenciar el verdadero agotamiento de la incomodidad de correr demasiado rápido o una larga distancia.

Si eres de esos corredores, que apenas comienzan a sentir una leve incomodidad se siente invadido por pensamientos negativos que te obligan a detenerte, te recomendamos que veas este video motivador:

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