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Para un corredor, tener pies débiles es un gran problema, te impedirá rendir al máximo y aumentará el riesgo de sufrir lesiones. Veamos una simple forma de saber qué tan débiles son tus pies.

TUS PIES TIENEN MÚSCULOS

Antes que nada, para ser bien claros, debemos decirte: TUS PIES TIENEN MÚSCULOS! Aunque no sean tan vistosos como tus bíceps o abdominales ahí están.

Dependiendo de su origen o inserción próximas, los músculos del pie se denominan intrínsecos y extrínsecos.

Son músculos intrínsecos aquellos que tienen origen y terminación en el mismo pié y son los que consiguen los movimientos de los dedos: flexión, extensión, abducción y aducción.

Los músculos extrínsecos son aquellos que se originan en la pierna y  son los encargados del movimiento de tobillo y pie. Aunque están en la pierna, ejercen su tracción tirando de las inserciones óseas de tobillo y pie.

Los músculos extrínsecos, consiguen los movimientos de flexión dorsal, flexión plantar, inversión y eversión del pie

EL PROBLEMA CON TUS PIES

Al igual que cualquier músculo, los músculos de los pies de un corredor necesitan ser ejercitados para que no se atrofien  y se logre el mejor rendimiento de  su potencial.

Sin embargo, son pocos los corredores que hacen algo por cuidarlos y fortalecerlos. Casi nadie los ejercita y mucho menos los estira.

Además de no hacer nada para fortalecerlos, es normal encerrarlos en zapatos y zapatillas, entrenar en superficies planas y básicamente generar las condiciones perfectas para que se debiliten y atrofien.

Lamentablemente, la mayoría de los corredores se acuerdan de sus pies cuando sufren una lesión (la más habitual, la maldita fascitis plantar).

COMO SABER SI TIENES PIES DÉBILES

Para que puedas evaluar el grado de fortaleza de tus pies, te proponemos dos pequeños tests que podrás hacer en tu hogar, oficina y cualquier otro lugar en el que estés.

Lo único que necesitarás, es una superficie limpia  que te permita estar descalzo. A continuación, te damos las dos opciones:

1.- LEVANTA EL DEDO GORDO

Presiona los cuatro dedos externos del pie contra el piso. Lentamente, trata de levantar sólo el dedo gordo en cada pie (sin levantar los otros).

No te sorprendas si empiezas a sentir calambres en el pie o tienes una gran dificultad para evitar que el resto de los dedos también se levanten.

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Intenta realizar estos movimientos al menos 12-15 veces.

2.- LEVANTA LOS OTROS DEDOS

El movimiento de este ejercicio será contrario al anterior y quizás, aún más dificil.

Lo que deberás hacer es presionar todos los dedos de los pies en el suelo e intentar levantar los cuatro dedos laterales (sin levantar el dedo gordo).

Nuevamente el objetivo debiera ser intentar entre 12 y 15 repeticiones por pie.

OBVIAMENTE, CUANTO MÁS DIFÍCIL SEA PARA TÍ, MÁS DEBILIDAD MUSCULAR Y NERVIOSA TIENES Y MÁS IMPORTANTE SERÁ QUE EMPIECES A HACER ALGO POR TUS PIES. 

ESTOS EJERCICIOS NO SOLO PONDRÁN A PRUEBA LA FORTALEZA MUSCULAR DE TUS PIES, SINO SUS TERMINACIONES NERVIOSAS, YA QUE ES PROBABLE QUE NUNCA HAYAS REALIZADO MOVIMIENTOS CONSCIENTES SIMILARES. 

TEN PACIENCIA Y TE ASEGURAMOS QUE POCO A POCO IRÁS MEJORANDO.  

QUÉ HACER SI NO PUEDES HACER LOS EJERCICIOS

Para muchísimos de nuestros lectores, estos ejercicios parecerán imposibles, te aseguramos que no lo son.

Si no puedes hacer estos ejercicios, será importante que inicies un plan de ejercicios para el fortalecimiento de tus pies.

En este artículo, te mostramos unos ejercicios muy simples y efectivos que te ayudarán a lograrlo.

Además, te recomendamos que intentes estar la mayor cantidad de tiempo posible descalzo. 

Caminar descalzo en tu casa (preferentemente sin calcetines), sacarte los zapatos en tu oficina (siempre que sea posible), evitar los zapatos con tacos, son otras técnicas que también serán de ayuda.

Por último, continúa intentando hacer los ejercicios 1 y 2 una y otra vez; en algún momento podrás hacerlos.

PEQUEÑO TRUCO: Las primeras veces que hagas estos ejercicios, puedes hacer un poco de trampa y utilizar tus manos para impedir que el dedo gordo  (en el caso del primer ejercicio) o los otros dedos (en el caso del segundo ejercicio) no se levanten del piso. De esa forma empezarás a acostumbrarte al movimiento.

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