principiantes
flickr photo by I Run Flint http://flickr.com/photos/irunflint/4802461496 shared under a Creative Commons (BY-NC) license
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-Hola ¿Vos sos Ezequiel Brahim, el chico que corre, no?

-Jaja, si.- La risa esconde la satisfacción de que, con casi 33 años, aún me llamen chico. También es una pregunta común, y ya me voy aprendiendo más o menos como sigue la charla.

-Yo también estoy corriendo, empecé hace poco, para ponerme en forma. Al principio casi me muero, pero ya puedo hacer media hora sin parar. ¿Cuántos kilómetros debo correr)

LA PRIMER TRAMPA DEL CORREDOR PRINCIPIANTE

La pregunta que acabamos de mostrar, oculta uno de los grandes males del running: la idea de obligación. Deber. En realidad nadie “tiene” que correr lo que no quiera.

No importa si es para bajar la panza, tonificar las piernas o jugar mejor al futbol. El objetivo final tiene que ser, siempre, disfrutar. ¿Por qué? Porque es la única forma de lograr una continuidad. Nadie puede correr “obligado” para siempre. Y sin continuidad no se baja la panza, ni se tonifican las piernas, ni se juega más entero el segundo tiempo.

Siguiendo con la charla típica: -Te recomiendo que, los primeros meses, no corras mucho más de 40 minutos, como mucho una hora.- Sé que le estoy dando una buena noticia.

LA SEGUNDA TRAMPA DEL CORREDOR PRINCIPIANTE

-Ah, no es mucho.-Es la respuesta más común.- Pero el problema es que yo voy muy lento ¿Cómo puedo hacer para correr más rápido?

Otra vez se esconde una “trampa” del running. La idea de que todos los demás son rápidos, menos uno. En una pequeña dosis, es bueno, es un combustible para mejorar. Pero cuando empieza a oscurecer el disfrute de los trotes, es señal de tormenta.

Esto está dado porque sólo se mira hacia adelante, a los que van más rápido. Siempre habrá alguien más rápido, y siempre habrá alguien más lento. Ser rápido o lento es sólo cuestión de con quién compararse. Para saltear este obstáculo, hay que volver a la primera conclusión: correr para disfrutar. Disfrutar de lo que uno hace. Sin mirar al resto.

Pero sin esquivar la pregunta, respondo. –Sólo hay que tener paciencia, trotando tres veces por semana, es inevitable mejorar. Ahora, si querés acelerar el proceso, mejorá el combustible: comé sano.

-Eso es lo que más me cuesta. La verdad intento pero no puedo.- Me suelen justificar.

-Tampoco podías correr al principio y ahora lo hacés media hora…

Esa es la magia del running. Sentir en carne propia la superación. No importa la edad, el sexo, la genética o el físico. Antes no podía, ahora sí. Yo antes no podía escribir una nota para RunFitners, ahora sí. Correr me enseñó que, aunque ya no sea un chico, puedo hacer algo nuevo. Vos también podés correr, vos también podés hacer algo nuevo: algo por vos.

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AUTOR:

Ezequiel Brahim, es corredor de fondo, amante de las compencias en pista, aunque también participa en carreras de calle y cross. Sus mejores marcas son: 31:34 em los 10.000, 15:09 en los 5000 y 8:44 en los 3000 metros . En su blog comparte su pasión por el running y sus experiencias en entrenamientos y competiciones.

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