Loading...

El crecimiento del running es  indiscutible. Basta con dar un paseo por las calles de cualquier ciudad para ver que cada día más personas corriendo. 

Aunque para los corredores con cierta experiencia, correr les resulta tan natural y necesario como respirar, para muchas personas resulta una actividad sumamente intimidante y desconocida.

Para aquellos que nunca han corrido, pensar en ponerse las zapatillas y realizar el primer trote de su vida puede ser un momento difícil. No saben qué hacer, cuanto tiempo correr, a qué velocidad, etc.

Para que estas dudas no te paralicen y hoy sea el primer día que te pongas las zapatillas para correr a continuación te damos los mejores consejos para el primer entrenamiento de tu vida como corredor.

1.- No te canses

La gran clave para empezar con el pie derecho será que en el primer entrenamiento no te canses. Guarda energía para el segundo día, y el tercero.

Aunque es un tema con múltiples posiblidades y que depende del corredor y sus antecedentes, para la mayoría de las personas que se inician en el running la duración del primer entrenamiento debería rondar en los 10/30 minutos

Si te parece que ha sido poco tiempo corriendo, no hay problema, camina unos pasos, cuando te recuperes, trota un poco más. Pero siempre recordando la clave: no te canses. Repite cuantas veces quieras las pausas, no importa que tan corto o largo sea el trecho, pero recuerda no te canses.

2.- Elige un buen clima (sin inventar excusas)

Elegir un día extremadamente caluroso, frío o lluvioso probablemente no sea la mejor opción para tu primer entrenamiento.  El objetivo debería ser que tu primera experiencia sea totalmente placentera.

Ya podrás disfrutar de días de frío o lluvia o viento, o todo eso junto. Pero sólo hay una oportunidad para una primera vez, que esta sea la mejor, elige un día memorable para empezar.

3.- La velocidad

Una de las típicas dudas del corredor debutante suele ser ¿a qué velocidad tengo que correr? La respuesta es simple, no te preocupes por tu velocidad (o mejor dicho, no te preocupes por correr rápido)

Tu primer entrenamiento debe ser corto y a una intensidad muy baja (debe ser un trote lento). El momento indicado para bajar la velocidad será cuando vayas tan agitado que no puedas hablar con comodidad.

4.- Sal por un buen camino

No sólo es importante que el sol brille sobre tu cabeza, también que el mundo sea majestuoso bajo tus pies. Del mismo modo, podrás trotar en un futuro por lugares inhóspitos, pero que el debut sea en el mejor sendero posible.

Un buen consejo suele ser elegir un lugar en tu ciudad en donde haya una buena cantidad de corredores (sin exagerar). Ver a otras personas corriendo  y disfrutando, es realmente motivante.

data-ad-format="rectangle"

5.- No te abrigues de más, ni de menos

Empieza cómodo, recuerda que luego de 5 o 10 minutos tendrás un poco más de calor, por lo que es aconsejable comenzar con un leve frío, para que luego no sobre ropa. Tu cuerpo será tu motor, ponle la mejor carrocería.

6.- Utiliza zapatillas cómodas

Te puedes sacar la campera a mitad de camino, pero seguro no podrás cambiarte el calzado. Elige el mejor que tengas, no salgas con zapatillas viejas pensando en que total las vas a ensuciar. ¡Ensucia las mejores! Ellas te darán las mejores sensaciones.

Si no tienes zapatillas deportivas, no dejes que sea una excusa para no correr. Si estás decidido y convencido de empezar a correr, compra unas zapatillas, pero no te preocupes por comprar las mejores ni las más caras. Simplemente elige una que te resulten cómodas desde el primer uso

7.- Espera tres horas luego de una comida abundante

Otra forma frecuente de arruinar el primer entrenamiento es salir con el estómago repleto. Mientras más liviano mejor.

Eso sí, una vez terminado el trote, nutre a tu cuerpo con los mejores alimentos. No hace falta que te llenes de comida. Un buen par de frutas son el combustible ideal para recuperar la energía gastada, y preparar los músculos para la próxima salida.

8.- No lleves reloj, no midas la distancia

Dejé para lo último el otro gran secreto. No te controles, sólo disfruta. Puedes correr toda la vida, colgarte mil medallas, pero al final del camino de nada te servirán los tiempos ni los kilómetros recorridos: la mejor cosecha serán las alegrías.

Disfruta del trote, cada paso puede ser una gran experiencia, no depende de los metros, ni de lo que marque el reloj, sino de cómo lo vivas.

El tiempo te indica lo que pasó, la distancia lo que falta, lo único importante es que sientes en el presente. Quizás algún día te marques metas, tiempos por cumplir o distancias que vencer. Nadie lo sabe, hoy sólo hazlo, sal y disfruta de correr.

Loading...