correr playa
Loading...

En sus vacaciones, muchos corredores aprovechan para visitar ciudades cálidas donde pueden aprovechar del mar y la playa.

Para aquellas personas que aman la playa, pero todo el año viven en ciudades y corren en parques, calles o pistas de atletismo, estas vacaciones son una buena forma de agregar variedad a nuestros entrenamientos y correr sobre la playa.

Sin embargo, para este tipo de corredores no acostumbrados a correr en la playa, hacerlo puede generar algunos problemas importantes que pueden ser motivo de lesiones o molestias innecesarias.

Por ello, en este artículo te contaremos los problemas y riesgos de correr en la playa.

Inclinación de la orilla

Por los efectos del mar sobre la arena, es normal que la playa presente una inclinación considerable.

Correr en forma constante en una superficie inclinada genera disbalances importantes en nuestra biomecánica, que inevitablemente significará que una parte de nuestro cuerpo trabaje mas que otra.

La forma tradicional recomendada para minimizar estos disbalances, es correr ida y vuelta por la playa, de manera que el lado que a la ida estaba junto al mar, a la vuelta esté del lado de la arena.

Si bien esta táctica puede minimizar algunos de los efectos de la inclinación de la orilla, no es una técnica perfecta y de ninguna manera puede reemplazar a correr en un terreno sin inclinaciones.

Superficies desparejas

Tanto si corres cerca de orilla (sobre arena mojada) o si eres un atrevido que lo hace mas lejos de la orilla (sobre la arena seca), la playa suele caracterizarse por poseer superficies desparejas y  pozos provocados naturalmente o por niños jugando.

Este tipo de superficie, suelen generar una inestabilidad extra y así, es normal que los tobillos de muchos corredores no acostumbrados a ellas, sufran de torceduras que pueden provocar esguinces de menor o mayor importancia. Ten cuidado.

Viento

En algunas ciudades costeras, es normal sufrir los embates del viento, uno de los factores climáticos que puede afectar nuestra percepción del ritmo al que corremos.

El problema del viento es que si corremos contra él, genera resistencia, y nos obliga a esforzarnos mas para correr a determinado ritmo.

data-ad-format="rectangle"

Por el contrario, correr a favor del viento, nos dá un empujón extra que puede hacernos correr mas rápido,con mayor facilidad y menor esfuerzo.

Por ello, correr en la playa, presenta la dificultad de tener un adecuado control del ritmo al que corremos.

Ante ello, muchos cometen el error de utilizar cómo parámetro para medir la intensidad del entrenamiento la velocidad, e intentan correr a la misma velocidad contra el viento y a favor, lo que resulta realmente difícil.

Sé inteligente y reconoce el poder del viento, y planifica tu entrenamiento considerándolo.

Cambios en la biomecánica

Aunque no te des cuenta, correr en una superficie con las características de la playa (las que mencionamos mas arriba y otras mas) modifica la forma en que corres y en que tus músculos se mueven y trabajan.

Intentar continuar con tu rutina de entrenamientos en la playa  de la misma manera que lo haces en tu ciudad, puede ser un gran error.

Si tienes tiempo suficiente, dale algunos días a tu cuerpo a adaptarte a los diferentes movimientos.

Si no estarás mucho tiempo y deseas aprovechar al máximo la experiencia de correr en la playa, toma las cosas con calma y realiza entrenamientos de bajo volumen y/o intensidad.

Los problemas y riesgos de correr en la playa

Loading...