Loading...

Si alguna vez has sufrido una lesión, sabrás que es uno de los peores momentos que un corredor ya que los peores temores vendrán a nosotros hasta que conozcamos la gravedad de la misma.

Para evitar una de estas situaciones, en muchos casos  nuestro cuerpo nos da un aviso claro y preciso, EL DOLOR, el problema es que muchos de nosotros hacemos caso omiso a dicho aviso y continuamos exigiéndonos como si fueramos robots.

Esto nos trae al recuerdo una película que vimos hace unos años llamada Darkman, donde Liam Neeson interpreta a un científico  que es atacado por mafiosos que le producen quemaduras en todo el cuerpo. Para salvarlo y mantenerlo con vida, Neeson es llevado a un hospital donde le realizan un tratamiento en las terminaciones nerviosas haciendo que su cuerpo sea incapaz de sentir el dolor.

A partir de allí y haciendo uso de sus investigaciones para generar piel sintética, comenzará a vengarse uno a uno de aquellos mafiosos que le generaron tal daño.

Recordamos que nuestra primer impresión al ver la película, fue: “Espectacular!!! no puede sentir dolor! Todas las cosas que puede hacer sin sentir dolor!”.

Ahora que ha pasado el tiempo y ya no somos niños, nos damos cuentas de todo lo contrario, si se produce una lesión no sentir un dolor  no es bueno, todo lo contrario.

El dolor es la señal que te entrega tu cuerpo indicándote que algo no está bien, ya sea en forma previa a la producción de una lesión o cuando la misma se ha producido.

De una u otra manera no escucharlo es un grave error y las chances de aumentar los daños son elevadas, lo mejor que puedes hacer como corredor es escuchar todas las señales que nuestro cuerpo nos da en cada kilómetro que corremos, si hay dolor detente.

No confundas la incomodidad o el malestar que puede generarte un entrenamiento o una carrera con un verdadero dolor.

Imagen |Drongowski
Loading...