calor
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Mientras que la temperatura óptima  para correr ronda entre los 3,8 y 9,9 grados centígrados (climas fríos), en temperaturas superiores a los 15 grados centígrados, comienzan a detectarse bajas en el rendimiento de un corredor

Al igual que la temperatura elevada, la humedad es el segundo factor climático que afecta nuestro rendimiento.

Una elevada humedad combinada con elevadas temperaturas es una combinación perfecta para arruinar nuestro rendimiento.

Lamentablemente, un corredor no elige la fecha en que se corren las carreras (aunque sí puede elegir si correrlas o no), y muchas veces su carrera mas deseada puede correrse en un época de extremo calor.

Sabiendo ello, resulta clave conocer algunas técnicas que puedan ayudarte a rendir al máximo al correr en altas temperaturas.

Por ello, en otro artículo ya te contamos los beneficios del precooling, que consiste en enfriar nuestro cuerpo antes de salir a correr, de manera de evitar que la temperatura ambiental eleve excesivamente  nuestra temperatura corporal.

Ahora, en este artículo te contaremos como la aclimatación al calor puede ayudarte adaptarte mejor para correr en climas cálidos.

Aclimatación para correr en climas calurosos

Tal como su nombre lo indica, la aclimatación consiste en intentar que nuestro cuerpo se acostumbre a correr ante determinadas circunstancias climáticas no habituales intentando exponerlo al clima en el que correremos.

El fundamento básico de la aclimatación es que la exposición crónica a un factor de estrés provoca adaptaciones que mejoran la tolerancia al objeto estresor.

Entonces, para aclimatarnos al calor (el estresor), deberíamos buscar exponernos al factor de estrés (correr en altas temperaturas).

Aunque la teoría tiene lógica y seguramente muchos corredores notarán las diferencias en las sensaciones entre las primeras y las últimas corridas en altas temperaturas, es bueno analizar si la aclimatación resulta efectiva o es una cuestión meramente psicológica.

Para ello, un interesante Estudio  intentó determinar los efectos de la aclimatación durante 9-12 días a una temperatura ambiente de 40º centígrados.

Resultados:

De la comparación del grupo que realizó aclimatación y el grupo que no la realizó, los investigadores detectaron:

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– Un aumento significativo de la resistencia promedio en el grupo que realizó la aclimatación (pasó de 48 minutos a 80 minutos).

– Una menor tasa de aumento de la frecuencia cardíaca en el grupo que realizó la aclimatación.

– Un menor aumento de la temperatura corporal y un aumento de la sudoración en el grupo que se aclimató. 

– Un aumento del volumen sanguíneo en el grupo que se aclimató. 

– El agotamiento en ambos grupos apareció cuando la temperatura corporal llegó a los 39,7 º centígrados (el grupo que se aclimató tardó mas en llegar a esta temperatura). 

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