paisaje corredor
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Las carreras son como la puesta en escena de una obra, después de mucho ensayar, llega el esperado momento de brillar ante el público.

Mucho se habla del día previo, de la noche previa, de la mañana previa, a la carrera. Pero toda la semana en sí es muy importante, ya que algunos errores comunes pueden arruinar la mejor preparación, y un día antes ya es tarde para revertirlo.

SOBREENTRENAMIENTO

Cuando la carrera no fue preparada a conciencia, o tal vez, cuando se entrena sin una guía profesional, es común querer hacer en la última semana todo lo que no se logró en el mes previo.

Los kilómetros que no se sumaron, las pasadas que faltaron, el fondo largo, o lo que sea que no hayas hecho, es tarde para hacerlo siete días antes de largar.

Vencer la tentación de querer hacer de más en la última semana, será el gran desafío de un corredor, que sabe que no llega en las mejores condiciones. El gran secreto: entrenar duro en esta semana no suma nada desde el punto de vista fisiológico.

La premisa de la semana previa a una carrera no es “hacer algo bien”, al contrario, es: “no hacer nada mal”. No cansarse de más, no buscar una lesión, no arriesgar nada.

SALUD

Cuando el entrenamiento se vuelve muy intenso, quizás también combinado con presiones externas a lo deportivo, las defensas inmunológicas del cuerpo suelen bajar.

Por eso, principalmente en invierno o en época de cambios de temperatura, es muy importante cuidarse, buscando llegar al día de la carrera en óptimas condiciones físicas (desde el punto de vista del rendimiento y la salud).

Cambiar la ropa húmeda por seca, apenas terminado el entrenamiento, bañarse lo antes posible, no entrenar sufriendo mucho frío. Un resfrío la semana previa puede arruinar muchos días de preparación, es un buen momento para redoblar los cuidados.

DESCANSO

Retomando la primer indicación, es recomendable dormir bien la noche previa, pero es muy saludable descansar bien toda la semana. O al menos cuidar el descanso las dos o tres noches anteriores a la carrera.

Incluso, pensando que la noche previa puede ser difícil conciliar el sueño debido a los nervios o la ansiedad. Si la carrera es por la tarde o noche, sumarle una siesta previa también es de gran ayuda para llegar con las energías intactas.

ALIMENTACIÓN

Al igual que con la salud, es importante reforzar los cuidados, una descompostura se puede pagar muy caro. Alimentarse, dentro de las costumbres, lo más sano posible, sin probar nada nuevo y evitando los excesos.

El combustible con el que corra la maquina es fundamental en el rendimiento.

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ELONGACIÓN

La semana previa a la carrera es un buen momento para reforzar en la elongación y relajación muscular. Aprovechando que quizás el tiempo de entrenamiento sea menos. No aumentar la intensidad, pero sí un poco el volumen, y sobre todo la calidad. Es un buen momento para masajes, ya sean externos o propios y, sin forzar el cuerpo, buscar la relajación óptima.

PREPARACIÓN MENTAL

Este es uno de los factores más importantes, y quizás el más olvidado. Enfocar en los objetivos, visualizar la carrera y las alternativas que se pueden presentar, generar confianza y autoestima.

Se corre tanto con cuerpo como con la mente, quizás más incluso con lo segundo. ¿Entonces porque preparar tanto el cuerpo y no la mente? Llegar con una mentalidad adecuada es clave para lograr el máximo resultado posible.

 

Competir debe ser una fiesta, un momento de alegría plena donde nos encontramos con nuestra pasión. De la misma forma hay que prepararse para esa fiesta, dejar todo listo para lucir nuestras mejores galas y disfrutar de presentarnos con nuestra mejor versión.


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