abstinencia
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Para cualquier corredor, la aparición de una lesión o cualquier circunstancia que lo obligue a dejar de correr o disminuir la frecuencia de sus entrenamientos puede ser una verdadera tortura.

Ante estas situaciones es normal que se genere un verdadero síndrome de abstinencia que puede tener efectos directos en nuestra vida diaria.

Por ello, te invitamos a descubrir las cinco formas de saber si estás sufriendo de abstinencia de running:

Temblor en las piernas

Luego de algunos días sin correr, es normal que un corredor acostumbrado a entrenar diariamente comience a sentir las piernas extrañas y hasta algunos leves “temblores”.

Esos temblores son la forma de nuestros músculos de decirnos que están desesperados por salir a correr y sentir algunos kilómetros.

Exceso de energía

Los entrenamientos tienen efectos inmediatos en quienes corremos, nos calma y permite controlar las ansiedades.

Sin embargo, dejar de correr y sufrir de abstinencia de running, produce un exceso de energía, que nos puede convertir en personas excitadas e inquietas.

Después de todo, estamos cargados de energía que necesitamos utilizar.

Cambios en el humor

Un corredor que se ve obligado a dejar de hacerlo suele sufrir de un cambio importante en su humor.

Muchos de nosotros pasamos de ser personas alegres y sonrientes (nada mejor que la sonrisa después de un buen entrenamiento) a convertirnos en seres irritables por no poder hacer lo que tanto deseamos.

[Tweet “El running tiene esa increíble capacidad de alegrarnos o entristecernos el día. “]

Imposible llenar el tiempo

Para un corredor apasionado, el running ocupa una buena parte de su vida; no solo corre mientras entrena, sino también en su imaginación mientras trabaja o duerme.

Cuando nos vemos obligados a alejarnos del running, puede ser muy difícil ocupar ese tiempo que utilizábamos para dedicarnos al running en alguna otra actividad que nos dé  la misma satisfacción.

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La depresión

La conjunción de todos estos sentimientos, puede afectar considerablemente nuestro estado de ánimo hasta el punto de generar síntomas de depresión.

¿Como solucionarlo?

En estos casos donde los sentimientos negativos rodean la mente de un corredor, es importante manejarse con tranquilidad, inteligencia y cautela.

Tranquilidad para saber que no es el fin del mundo y que debemos trabajar para volver a correr lo mas rápido posible.

Inteligencia para determinar el mejor momento para correr; si estás lesionado debes ser inteligente para decidir cuando volver a correr y si has perdido algún entrenamiento por circunstancias menores ser inteligente para no hacerte la cabeza por algo tan pequeño.

Cautela, para que decidas la mejor forma de volver a correr y evitar caer en “ataques de locura” y querer recuperar el tiempo perdido en una sola sesión de entrenamiento.

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