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No hay dudas, el crecimiento de los participantes en las carreras de largas distancias es descomunal.

El medio maratón y el maratón, cada día tienen una mayor cantidad de adeptos y personas que se atreven a desafiarlas.

Sin embargo, las distancias cortas, las carreras de 3000 y 5000  no pierden ni deberían perder su atractivo.

A continuación te contamos uno de los grandes beneficios de continuar participando en carreras cortas.

CARRERAS CORTAS: SU BENEFICIO

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, podemos decir que, cuanto más rápido corras, por ejemplo, un 5km, más podrás mejorar en los 10km.

Vamos a analizarlo desde el punto de vista del ritmo por kilómetro. En una distancia más corta, el ritmo por kilómetro es más rápido; inevitablemente no podrás mantener el mismo ritmo durante más kilómetros. (Ej. para un corredor de 5k es imposible correr al mismo ritmo en un medio maratón)

Cuanto más mejores tus ritmos en las distancias más cortas, mejor será tu habilidad de aguantar un ritmo menos lento en una distancia más larga.

Así, si corres los 5k en 20 minutos (un ritmo de 4 minutos el kilómetro) probablemente puedas correr los 10k en 41.30. Si entrenando duro, logras mejorar solo treinta segundos en los 5k y correrlos en 19:30, las estimaciones indicarían que podrías correr los 10k en 40:30.

Es decir, cuanto más mejoras en las distancias cortas, mayores serán las mejoras en las distancias largas. 

En resumen, lo que deberías buscar sería  pulir el ritmo de la distancia corta (ya sea 5km, 10km o incluso una media si lo que buscamos es hacer un maratón), ya que cuanto más mejoremos en esas distancias, más margen vamos a tener de cara a los ritmos de las distancias que estén por encima.

Para ello, no dejes de competir en distancias cortas, ya sea entrenando directamente para ellas, o utilizándolas como carreras preparatorias.

Para la preparación de tus carreras una buena opción es competir antes en distancias más cortas, ya que te sirve como test de cara a la competición y se complementa con el entrenamiento.

El error más común es pensar que por hacer más kilómetros y más volumen vamos a correr más en las largas distancias. Por supuesto que esto es importante, pero no sólo con ello lo conseguiremos, ya que si sólo realizamos ese tipo de entrenamiento podemos estancarnos y no mejorar en las competiciones.

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Para evitar este fenómeno, es necesario no dejar de lado nunca el trabajo específico para llegar a correr más rápido.

Si pulimos y buscamos nuestro máximo en las distancias inferiores conseguiremos ser más rápidos en las distancias superiores. Como todo proceso, conseguir este aumento de “velocidad” lleva tiempo, por lo que lo iremos adaptando al entrenamiento, pero siempre en progresión, sin saltarnos etapas del entrenamiento.

Víctor García:  Atleta de élite, medallista Europeo 2012, olímpico Londres 2012 y campeón de España en los 3000 metros indoor 2014 – Licenciado en Ciencias del Deporte y Entrenador Nacional de Atletismo.

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