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Automasajes para corredores: Beneficios y Técnicas

Los masajes en las piernas son una buena herramienta de recuperación, principalmente en períodos de mucha intensidad o volumen de entrenamientos.

Colaboran con la prevención de lesiones y predisponen a un mejor rendimiento en las futuras sesiones. Lo ideal, es recurrir a un profesional que esté especializado en deportistas, y si conoce de running, mucho mejor.

Con una frecuencia de una vez por semana, o al menos una vez por quincena, se puede mantener una muy buena relajación general.

Sin embargo, recurrir a un masajista profesional puede presentar algunas dificultades; hay que coincidir nuestros horarios con los turnos libres del masajista, a veces hay que trasladarse hasta el consultorio de este y, claro está, supone un costo económico.

Por  ello, no hay que olvidar una variante que evita todos estos contratiempos: el automasaje, una técnica que consiste en ser nuestros propios masajistas.

A continuación, te contamos todos los beneficios del automasaje y te daremos algunos consejos para hacerlos de forma efectiva.

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AUTOMASAJES PARA CORREDORES: SUS GRANDES BENEFICIOS

Aunque puedes usar tus manos de formas muy efectivas, es sumamente recomendable ayudarse de algunos elementos muy fáciles de conseguir: dos pelotas de tenis, una desinflada y la otra con buena presión;  una pelota de golf y un palo de amasar.

Cada uno de estos elementos, te ayudará a masajear tu cuerpo de maneras diferentes y con todo esto, podrás tener una sesión completa del mejor masaje.

AMBIENTE

Primero hay que crear el ambiente. Cuando se acude al masajista, es común que este nos reciba en un lugar tranquilo, cálido, posiblemente con música relajante, luz baja e incluso algún incienso prendido. No son cosas imposibles de lograr en nuestra casa. Una buena relajación previa garantiza gran parte del éxito del automasaje.

LOS PIES

Una de las formas de masajear tus pies, es empezar por las plantas de los pies, permite una relajación completa de toda la pierna. De pie, con la espalda apoyada contra la pared, se apoya la planta del pie descalza sobre la pelota de tenis desinflada o pinchada.

En forma suave se empieza a amasar la pelota, y lentamente se va apoyando el peso del cuerpo sobre el pie masajeado. Luego de repetir la operación en el otro pie, se realiza lo mismo con la pelota de tenis con buena presión. Ahora con mayor energía, y volcando todo el peso del cuerpo sobre la pelota.

Por último se pasa a la pelota de golf, acá hay que tener cuidado porque la presión que ejerce es muchísima. Buscar lentamente los puntos más duros y amasarlos hasta destrabar toda la planta. Nunca se debe realizar esto con la planta inflamada, en ese caso es útil pisar una pequeña botella de plástico con hielo dentro, a fin de bajar la inflamación.

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PANTORRILLAS

Una vez lista la planta, se pasa a los músculos de la pantorrillas, los músculos que están detrás de la tibia. Una forma de realizar los masajes de esta zona es la siguiente.  Debemos sentarnos en el piso, con la espalda contra la pared y apoyar el talón en una silla.

Con la rodilla cerca del pecho, se masajea el gemelo con ambas manos, ejerciendo la presión desde el tobillo hacía la rodilla. Preferentemente utilizar algún aceite o crema para facilitar el deslizamiento de las manos. Si encontramos algún punto más contracturado, también se puede utilizar la pelota de tenis dura, apoyando esta zona contra la pelota, esta contra el piso, y moviendo la pierna para aflojar el lugar.

ISQUIOTIBIALES

En esta misma posición pasamos a los isquiotibiales, los cuales se encuentran detrás del muslo. Con ambas manos, la fuerza va desde la rodilla hasta la cadera. También para puntos más complicados, se puede utilizar la pelota de tenis, entre el muslo y el piso. Son músculos grandes y hay que procurar buscar bien profundo dentro de ellos para aflojarlos por completo.

Las técnicas son variadas y a veces difíciles de explicar con palabras, por eso te recomendamos que veas este video.

CUADRICEPS

Por último, lo cuádriceps, por delante del muslo. En este caso, bajamos el talón de la silla, y con la pierna extendida, masajeamos en la misma dirección que con los isquiotibiales. Aquí nos ayudamos con el palo de amasar para ejercer presión. Recorriendo tanto la zona frontal, como ambos laterales, interno y externo.

Las ventajas del automasaje son varias: se elige de la duración y el momento del día que quede cómodo, se pueden repetir cuantas veces necesite, no tienen costo, y, muy importante, ayudan a descubrir qué parte de nuestras piernas se encuentran más fatigadas, aumentando la conexión con nuestro cuerpo.

Como siempre, con la práctica se puede ir mejorando mucho los resultados. Es una excelente forma de agasajar a nuestras piernas, por todos los kilómetros que nos regalan.

flickr photo by Peter Mooney http://flickr.com/photos/peterm7/11669805603 shared under a Creative Commons (BY-SA) license

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Ezequiel Brahim

Ezequiel Brahim

Ezequiel Brahim, es corredor de fondo, amante de las competencias en pista, aunque también participa en carreras de calle y cross. Sus mejores marcas son: 31:34 en los 10.000, 15:06 en los 5000 y 8:42 en los 3000 metros . En su blog comparte su pasión por el running y sus experiencias en entrenamientos y competiciones.

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